No existe persona en el mundo que jamás haya mentido, y menos niño o hijo(a) que no le haya dicho una mentira a sus padres.
Si mis hijos me mienten primero me enojo con ellos y después me siento mal debido a que no fui capaz de generarles la suficiente confianza para que me digan la verdad respecto a algo. Lo anterior creo que ocurre en todos los hogares; los hijos ocultan sus errores, travesuras, malas notas, etcétera, a través de una mentira.
¿Qué hacer cuando mentir se transforma en una costumbre?
Uno de nuestros hijos estaba adquiriendo la mala costumbre de mentirnos por todo, inventaba y ocultaba situaciones a diestra y siniestra. Este era un problema que no sabíamos cómo solucionarlo.
Hasta que un día leí un artículo que planteaba un consejo “revolucionario” para que nuestros hijos nos dejen de mentir. El consejo parte de la base de que los niños mienten para evitar ser castigados, o sea, quieren evitar a toda costa una reprimenda / castigo, más que nada debido al miedo que les provoca la incertidumbre de no saber que les pasará. Lo anterior no deja de ser cierto y para nosotros cómo padres representa ahora una realidad que tenemos siempre presente.
El consejo
Si tus hijos te dicen la verdad o son honestos respecto a alguna travesura, mala calificación, etc. NO LO CASTIGUES. Así tal cual, NO LO CASTIGUES, prefiere premiar el que sea honesto con sus padres.
Habla con tu hijo o hija y planteaselos cómo un trato; “Si tú eres honesto y me dices la verdad, yo no te castigaré / reprenderé, pero si tu me mientes o me ocultas la verdad, y lo descubro, te ganarás un castigo”.
Esto incentivará a que tu hija o hijo cada vez que cometa un error te lo diga, sin necesidad de “interrogarlo” una y otra vez en búsqueda de la verdad. Y aunque suene raro, este consejo para incentivar la honestidad en nuestros hijos, no pavimenta el camino para que ellos cometan travesura tras travesura, error tras error. Al contrario permitirán aumentar las instancias para poder aconsejar a tu hijo, ayudará a que tú cómo madre o padre puedan enseñar a través del ejemplo de sus errores, será una linda oportunidad para conversar.
Este consejo ayudó a que nuestros hijos sean honestos con nosotros de forma más natural, aunque no terminó con las mentiras, si las disminuyó en un gran porcentaje.
